domingo, 13 de marzo de 2016

Sobre la exposición Guerra Civil- Archivo Histórico Provincial

1936, Málaga resiste al golpe militar,  el capitán Huelin y el teniente Segalerva sacaron las tropas a las calles como estaba previsto, siendo incapaces de llegar al Gobierno Civil, fuertemente defendido por las fuerzas de asalto. Las tropas sublevadas fueron retiradas esa misma madrugada, del día 19 de julio. La organización de la defensa de la ciudad se vería condicionada por el encarcelamiento de mayoría de los oficiales del ejército. La muchedumbre comenzó a asaltar las propiedades de la burguesías y las clases altas malagueñas. Esta resistencia duró hasta El 8 de febrero de 1937 cuando las tropas sublevadas entraban en Huelin, con lo que finaliza la contienda en suelo malagueño, acaba la represión de las familias favorables al golpe y da comienzo la de las republicanas que no han huido de la ciudad.
Sin embargo, la historia así contada a nosotros, una generación nacida en una democracia ya asentada y en un tiempo de, en general, estabilidad política nos parece algo irreal, nos cuesta ver que esto lo vivieron personas reales algunos de ellos familiares nuestros. Esta historia que parece sacada de una película de terror fue vivida.
Visitando el Archivo Histórico Provincial y su exposición sobre la Guerra Civil hemos visto testimonios reales algunos tan espeluznantes como este:
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Dormir entre muertos, hacerse el muerto para evitar la muerte, intentar escapar hacia Almería o como cuentan Juana y Josefa Muñoz, salir solo por la noche por miedo a que les matasen por la mañana y por miedo a ver los cadáveres que iban inevitablemente pisando mientras avanzaban son solo algunas historias que forman este dramático episodio de la historia de nuestro país.
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Al salir uno se percata de que a la entrada hay un libro, que antes no se había fijado pero que está ahí para que se escriba aquellas pequeñas historia de familiares que a uno le han contado sobre la Guerra Civil. En las páginas de ese libro, junto con las historias que han decidido compartir, muchos ‘NUNCA MÁS’ aparecen escritos con una mezcla de enfado impotencia e incredulidad ante la dificultad de asimilar lo visto anteriormente. El pasado, no lo podemos cambiar, no podemos ni debemos nunca hacer que la Guerra Civil se borre de nuestra memoria pero sí podemos cambiar nuestro presente, cambiar la intolerancia y el recelo que todavía existe entre personas de distinta ideología. Y por último, debemos pensar que esta acción violenta entre hermanos aunque no se de hoy por hoy en España, existe en nuestro mundo, en Siria por ejemplo, por eso antes de tratar a las personas que huyen de ese terror como letras de cambio, debemos tener en mente el siglo de guerras sufrido en Europa, quizá el error es que debido al sufrimiento que han causado las guerras del siglo XX se ha querido borrar de la historia como mecanismo de defensa y contarlo de forma abstracta, sin testimonios, sin que quede grabado en nuestra mente y la historia que no se estudia, tiende a repetirse, debemos recordar nuestros errores y ser mejores en el futuro de lo que lo fuimos en el pasado y estamos siendo en el presente.